PROYECTOS

Este restaurante de nueva apertura, a cargo del chef Ferdinando Bernardi, es un lugar donde sentir el confort de una casa gracias a la calidez del interior mientras se degustan platos italianos con toques de la zona.
El chef quería un lugar que invitara a entrar al comensal sin extravagancias, donde poder disfrutar de su alta cocina en un ambiente relajado.

Nos recibe una gran puerta antigua en madera que nos da pistas de la experiencia culinaria que viviremos en el interior.

El salón, con vistas al peñón de Ifach, nos da la bienvenida con una barra de madera de nogal y granito, contrastado con un decorado 3D en vivo color.

Los tonos marrones seleccionados para los muebles en nogal, la mantelería y las cortinas, confeccionadas con un 90% de plástico reciclado del mar, aportan un suave toque rústico al conjunto. Buscamos una combinación que uniera tradición e innovación, ya que es la premisa de la cocina de Casa Bernardi.

Las mesas espaciosas dan la intimidad perfecta para deleitar los platos con tanto mimo elaborados, pudiendo ver el proceso de éstos en la cocina abierta donde azulejos vegetales avivan el fondo del marco.

La cálida terraza es ideal para disfrutar de un buen vino con las mejores vistas de la zona.

Os dejo el link del restaurante por si entra hambre: https://casabernardi.es/

Este proyecto se hizo para una pareja que decidió comprar una casa que pertenecía a la familia de él.

Está en el pueblo originario de la familia y pertenecía a la abuela. Por lo que era una casita antigua y con distribución de la época. Con esto me refiero a que había habitaciones pequeñas por varios lados que poca utilidad podíamos dar hoy en día si queríamos aprovechar al máximo los metros cuadrados con los que contábamos.

Los habitantes de este nuevo hogar son una pareja joven sin hijos y querían abrir al máximo los ambientes.

Despejamos la entrada con la cocina abierta al principio, seguida del salón. Añadimos una pequeña cristalera en la península de la cocina para crear intimidad y tener un pequeño recibidor.

Dejando estas dos estancias al inicio conseguimos que sean las que más luz natural tienen, al fin y al cabo es donde resulta más placentera esta iluminación.

Conociendo la necesidad y costumbres de estos nuevos habitantes, suelen comer en la cocina, por lo que la península era una buena solución, además, no les gustan los comedores con grandes mesas ya que nunca la acaban aprovechando.

Detrás del salón dejamos un aseo y al lado, (zona en la que nos perjudicaba la escalera de la vivienda de arriba), se hizo un armario a medida de líneas muy limpias y un gran cajón con ruedas donde ganábamos mucho espacio para almacenaje.

Pasemos al centro de la vivienda. Esta zona queda separada por una cristalera para no perder la luz natural tan deseada en un bajo. Aquí ubicamos el estudio y el dormitorio separado por puertas abatibles, querían que fuera una zona amplia y multifuncional por lo que las puertas abatibles nos daban ese juego si necesitaban más o menos intimidad.

Y por último, al fondo, el baño.
Necesitaban dos lavabos que situamos enfrente de la puerta ocultando el wc detrás.
Teníamos la posibilidad de hacer una bañera excavada (a petición de los habitantes) por lo que la hicimos toda de obra para los días de relax y, a su lado, una ducha, para los días de trabajo.
El baño dispone de una gran ventana que da al patio privado de la casa.

Como los accesos de luz natural eran muy limitados, ampliamos al máximo la ventana delantera y a la puerta de entrada le añadimos un tragaluz.

Al otro extremo de la casa queda el patio, al que le hicimos una cristalera corredera enorme.
Al conseguir abrir algunos de los dormitorios, que ya no eran útiles, conseguimos que la luz fuera más uniforme en toda la vivienda.
Los colores predominantes son el blanco de las paredes y el beige del suelo para crear más claridad y reflejo de la luz natural.

Se planteó este proyecto en un piso del centro Valencia.
El habitante tenía varias necesidades.
Tenía dos empleos, por un lado era estilista y tenía una estupenda capilla (has leído bien, el piso formaba parte de una antigua iglesia) que usaba de showroom para sus clientes, pero necesitaba una sala adicional para tener parte de la ropa y resto de artículos guardados.

Por otro lado era director de una revista de moda. Se reunía con el resto del equipo en su casa para hacer todo tipo de ediciones y tareas varias.

Para este segundo puesto, se les quedaba pequeña la zona de trabajo, por ello se planteó hacer un cambio.

Como puedes ver en las imágenes, no es un piso amplio y tiene muchas distribuciones.

Una vez estudiadas las necesidades, usos de las estancias e ideales del cliente, se planteó la siguiente distribución.

Nada más entrar dejamos un gran salón donde pudieran reunirse cómodamente, 
La luz era ideal para trabajar, en esta zona hay un balcón y una terraza que daba al patio de luces.

Eliminamos el estudio y el dormitorio principal lo llevamos al fondo para ampliarlo. De esta manera también le dimos acceso directo al baño, el cual ampliamos en forma de L, de esta forma la ducha queda semi escondida desde el segundo acceso desde el pasillo para los invitados.

La cocina la relegamos a un segundo plano ya que prácticamente no tiene uso para la persona que vive en el piso; por tiempo casi nunca puede cocinar. Así que, usamos una estructura de puertas correderas que la dejan escondida para cuando hay visitas pero con una cómoda mesa desplegable en caso de que se necesite usar.

El segundo dormitorio, lo cambiamos por una sala de vestidor para el showroom donde guardar todos los elementos relacionados con la segunda profesión.

Por supuesto, la capilla la dejamos para el showroom ya que por descontado es la estrella de la casa.